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La rebelión en Los Juegos del Hambre: Sinsajo (parte 1)

Los Juegos del Hambre: Sinsajo
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Escrito por Colaboradores

Por Paula Troncoso.

Contiene spoilers. Muchos spoilers.

Los Juegos del Hambre es una de las sagas de cine de acción con más éxito de los últimos años. Basada en la trilogía del mismo nombre de la autora estadounidense Suzanne Collins, quien también ha sido guionista de las películas, Los Juegos del Hambre se sitúa en Panem, un territorio ficticio con una sociedad dictatorial, represiva, altamente militarizada, profundamente clasista y en muchos casos, como los propios Juegos evidencian, simplemente cruel. El sistema de Panem es casi tan desalmado como el de 1984 y su dirigente, el presidente Snow, rivaliza con Cruella de Vil por el premio al villano más malo de la historia del cine. En Sinsajo: Parte 1 y la segunda parte, que se estrenará a finales de este año, la historia se centra en la rebelión de la sociedad de los doce distritos contra el Capitolio, donde reside la élite, que se entrega a una vida desenfrenada de lujos mientras en los distritos (cuanto más alejados del Capitolio, más pobres) la gente malvive como puede entre largas jornadas laborales que establecen desde el Capitolio, y que como vemos al principio de la película, pueden alargarles en cualquier momento. Sin embargo, las acciones de Katniss Everdeen en los Juegos han inspirado a gran parte de la sociedad y la represión empieza a probarse inútil. La rebelión ha estallado.

La historia de la saga se interpreta fácilmente como una revolución popular, democrática (la presidenta Coin, líder de la revolución, insiste en ello en sus discursos) en contra de un Estado opresor, que se lucra explotando a la mayoría social para mantener su tren de vida de banquetes, fiestas y lujos. El 99% contra el 1%. Somos los de abajo y vamos a por los de arriba. Las intrigas políticas de ambos bandos son una parte crucial de la historia. La opresión del Capitolio es brutal y descarnada, el Presidente Snow se nos presenta como un dictador sin escrúpulos que no tiene mayor problema en bombardear un hospital lleno de heridos para enviar un mensaje de tolerancia cero al resto de la población. Tortura y amenaza con asesinar a las familias de aquellas personas a las que quiere controlar. La omnipresente, violenta y bien equipada policía recibe el irónico nombre de “guardianes de la paz”. Es difícil no pensar en Orwell y la neolengua de 1984. Estos paralelismos con la realidad global de los últimos años (revueltas árabes, 15-M, Occupy, etc.) se vieron reforzados en 2014 cuando algunos grupos activistas tailandeses que se

Los Juegos del Hambre han influido en revueltas reales

Activistas tailandesas usando un saludo de Los Juegos del Hambre

oponían al gobierno militar de su país empezaron a utilizar el saludo de Katniss, los tres dedos centrales
evantados, como símbolo en sus protestas y el gobierno rápidamente comenzó a detenerlos.1 Es una de las pocas películas cuya historia realmente ha trascendido el cine y ha tenido impacto en protestas reales.
Sin embargo, no todo el mundo ha llegado a esta misma conclusión al analizar la película. Para algunos periodistas, mayormente estadounidenses, los Juegos del Hambre representa lo perverso de un sistema estatalista y centralizado, en el que el estado tiene demasiado poder sobre la vida de los ciudadanos y lo controla todo, desde establecer los objetivos de producción hasta dónde deben vivir los ciudadanos, pasando por los horarios laborales. Siguiendo este análisis, Panem se parece más bien a lo que fue la Unión Soviética y la rebelión representaría un ansia de democracia y libertades individuales, sí, pero también una oposición a este modelo económico que lleva pareja la desigualdad tan brutal que vemos entre Capitolio y distritos, sin apenas posibilidades de movilidad social.

Los Juegos del Hambre ha sido también aclamada por presentar a una heroína de acción que es capaz de valerse por sí misma, es realmente la protagonista de la historia y, lo que es menos habitual aún, lleva una ropa razonable y cómoda para pelear. Las tramas amorosas no desaparecen, pero no son centrales y presentan unas relaciones más basadas en la amistad y la lealtad que en la dependencia. Además, de momento todas las películas de la saga superan el test de Bechdel.2 ¿Cine de acción feminista? Eso parece. En Sinsajo 1, con Katniss ya instalada con los rebeldes en el Distrito 13, la prioridad está clara: propaganda. Katniss debe convertirse en la chica póster del movimiento y para ello no se escatiman esfuerzos. Un equipo de rodaje la sigue cuando se adentra en los distritos para grabar vídeos propagandísticos que luego emiten al resto de distritos.
Katniss es un icono y una fuente de inspiración para Panem y desde el Distrito 13 hacen todo lo posible para explotar su imagen. Los guardianes de la paz no dudan en disparar a matar, rebelarse contra Panem prácticamente equivale a firmar una sentencia de muerte, por lo que es primordial transmitir ánimos, mantener la esperanza de la gente, informar de las acciones del enemigo y de las victorias propias y, sobre todo, contrarrestar la propaganda del contrario. Quienes viven en el Distrito 13 tardan
segundos en empezar a gritar insultos cuando Peeta, el compañero de Katniss en los Juegos, aparece en la televisión del Capitolio hablando contra los rebeldes, a pesar de que está bastante claro que lo ejecutarían si se negara a hacerlo. Deshumanizar al enemigo, plantearlo como malvado, cobarde y egoísta hace psicológicamente más fácil el enfrentamiento y refuerza las propias convicciones. Nada nuevo bajo el sol, la propaganda ha sido una herramienta básica de todas las guerras, revoluciones y
enfrentamientos desde hace milenios. No solo cumple la función de mantener altos los ánimos de aquellos que ya están comprometidos con la causa, sino que es uno de los mejores medios para convencer al resto. En la película, poco después de haber emitido cada vídeo propagandístico, vemos una nueva acción de protesta en alguno de los distritos y una fuerte represión en respuesta. Katniss canta una canción durante un descanso, la incorporan en el vídeo y un par de días después, tenemos a un enorme grupo de personas cantando la canción al unísono mientras destrozan una presa de agua que provee de electricidad al Capitolio. El silbido que utiliza en sus primeros Juegos se convierte en la señal para atacar a los guardianes de la paz. Katniss se ha convertido en un fenómeno de masas. Al mismo tiempo, la vida en el Distrito 13 no ofrece muchas más libertades que la vida en la superficie. Quienes viven allí están comprometidos con la revolución, no obligados y no temen represalias arbitrarias, pero sus horarios y cometidos son igualmente determinados y controlados por las autoridades, fieles al espíritu militar del distrito visten uniformados y se reúnen diariamente para escuchar un discurso de su poco carismática líder, la Presidenta Coin. Aspiran a libertad y democracia, pero lo cierto es que de momento no tienen mucho de una ni de otra.

Para ser una película de acción, Sinsajo es más bien lenta, como pasa a menudo cuando los estudios se empeñan en dividir un libro en dos películas para vender el doble de entradas. En cualquier caso, es llamativo que las escenas de acción, a excepción de la que protagoniza la propia Katniss, no son especialmente épicas. No hay heroicidad en las revueltas, sino masas de personas enfrentándose a unas fuerzas de seguridad mucho mejor equipadas que llevan todas las de ganar. La gente cae como moscas. Aparecen más y más caen. Aquí es donde entra en juego el factor de revolución del pueblo. Son muchos, muchísimos más que guardianes de la paz y por muchos que maten, siempre hay alguien que toma su lugar, que recoge el cofre que han soltado y sigue corriendo.

Están explotados y desesperados y no tienen nada que perder en el intento.

 

BIBLIOGRAFÍA

1 http://www.nytimes.com/2014/11/21/world/asia/thailand-protesters-hunger-games-salute.html?_r=0
http://www.huffingtonpost.co.uk/2014/06/05/thailand-hunger-games_n_5451631.html

2 Sistema para evaluar la brecha de género en películas y obras de teatro. Para pasar el test, la película debe tener al menos una escena en la que haya al menos dos personajes femeninos que hablan entre sí de algo que no esté relacionado con un hombre. Parece fácil, pero la inmensa mayoría de las películas no lo pasan. Más información y una lista de películas que pasan y no el test aquí:

http://cinemania.es/noticias/el-test-de-bechdel-como-saber-si-una-pelicula-es-machista/
http://bechdeltest.com/

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