El debate sobre la Educación especial

el debate sobre la educacion especial

El debate sobre la educación especial y la educación inclusiva ha tomado las redes y las calles desde la aparición de una plataforma denominada “Inclusiva Sí, Especial También” , que apuesta por mantener al alumnado con discapacidad en los Centros de Educación Especial. En este debate existen muchas influencias sociales que generan argumentos complejos.

¿Cuáles son las ideas más relevantes para entender este debate? A continuación, presentamos las 4 claves sobre la educación de los niños y niñas con discapacidad.

¿De dónde venimos?

Cuando se le pregunta a una persona, sin relación con la discapacidad, ¿qué es la discapacidad? La respuesta inminente es que es una cuestión personal, inamovible y médica.

Sin embargo, desde la segunda mitad del Siglo XX esta visión se presupone desterrada y la discapacidad es una realidad que se construye socialmente y, por tanto, es una forma de discriminación. Esta concepción moderna se denomina modelo social de la discapacidad y se ha visto plasmado y reconocido legalmente en la Convención Internacional sobre los Derechos de las personas con discapacidad (ONU, 2006), aceptada por casi todos los países del mundo

La Convención supone la plasmación de los Derechos de las personas con discapacidad como Derechos Humanos y una serie de obligaciones contraídas por los Estados que la ratifiquen (España lo hizo en 2008). Entre esas obligaciones está el desarrollo normativo de este Tratado a los Ordenamientos Jurídicos internos.

Por tanto, todo esto, la categorización de la discapacidad se eleva a otros ejemplos de discriminación, como, la discriminación basada en el sexo/género.

Dentro de la Convención, el artículo 24, regula el derecho de las personas con discapacidad a la educación inclusiva. La educación inclusiva supone la escolarización de todos los niños y niñas en el Sistema Ordinario de Educación. A pesar de que España hubiese contraído esta obligación, la educación inclusiva en nuestro país no es una realidad para todos los niños y niñas con discapacidad.

Por esto, en 2019, la Ministra de Educación propuso la modificación de la Ley de Educación para transformar el Sistema de Educación en un Sistema plenamente Inclusivo. Ante el miedo del “cierre de los colegios de educación especial”, un grupo de instituciones y familias se organizaron y reivindicaron, en las Redes Sociales -twitter-, la educación especial como un sistema irrenunciable para la atención de las necesidades de sus hijos e hijas.

El papel de la educación en las relaciones sociales

La educación inclusiva entiende la educación y los centros educativos como un elemento socializador en el que las aportaciones de los estudiantes con discapacidad son valoradas, como sujetos de pleno derecho y, por tanto, ciudadanos.

No podemos entender entonces la educación simplemente como un elemento generador de rendimiento, conocimiento y cuidados, sino que debemos comprender la importancia que tiene como agente generador de actitudes sociales y relaciones interpersonales.

La socialización con personas con discapacidad implica la valoración de sus actitudes. Si en nuestras relaciones interpersonales las personas con discapacidad no están presentes, no las concebiremos como parte positiva y diversa de nuestra sociedad.

La falta de educación inclusiva explica por ejemplo que hasta el año 2019 la mayoría de personas con discapacidad intelectual no pudieran ejercer su derecho al voto, quizás porque se entendía que su voto y por tanto su aportación no era importante.

Además, la construcción de la discapacidad como hecho discriminatorio, implica que, como en el caso de otros tipos de discriminaciones, no se pueda dar la segregación educativa de una parte de la sociedad.

Por tanto, cabe preguntarse: ¿aceptaríamos la segregación de las mujeres, las minorías étnicas, o las clases bajas del Sistema Educativo?

El sistema educativo ordinario necesita una reforma

La defensa de la educación inclusiva no implica la ausencia de crítica al sistema ordinario. Nadie niega que las personas con discapacidad necesiten una respuesta especializada que les permita el máximo desarrollo de sus capacidades y su autonomía.

El sistema educativo ordinario requiere una reforma que garantice la atención de las necesidades de cada alumna y alumno. Esto pasa por una mayor dotación de recursos a los centros ordinarios, que posibiliten la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales.

Esta necesidad está muy clara y no hay debate sobre ella. Pero este fallo de la educación ordinaria no debe ser razón para apostar por la segregación de los niños y niñas con discapacidad en centros separados, sin la oportunidad de escolarizarse junto a sus iguales. Las personas con discapacidad lograron que se reconociese su derecho a la educación. Ahora es necesario dar un paso más y reconocer que esa educación debe ser inclusiva.

Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que el resto de los ciudadanos, por lo que es necesario eliminar cualquier barrera que les impida la participación y el acceso a cualquier espacio, incluido el educativo. En este sentido, se hace necesario que los excelentes profesionales de los centros de educación especial pongan toda su experiencia al servicio de la inclusión, mejorando la situación de los centros ordinarios y posibilitando el fin de la segregación, sin olvidar los ajustes necesarios como elemento para lograr la igualdad de oportunidades.

La Educación Inclusiva, por tanto, no significa la eliminación de la Educación Especial, todo lo contrario. En un Sistema Escolar Inclusivo son imprescindibles los especialistas capaces de potenciar el aprendizaje de los estudiantes con discapacidad. Lo que no tiene sentido a la luz del Modelo Social de la discapacidad, es que dichos especialistas estén ubicados en centros cerrados a los demás niños y niñas, docentes y familias.

Huir de la sobreprotección

Que las familias de niños y niñas con discapacidad se posicionen en contra del cierre de los Centros de Educación Especial, es absolutamente lógico. Cualquier madre o padre es consciente de que la sociedad actual es agresiva y peligrosa para sus hijos e hijas con discapacidad. Sería una temeridad obligar a estas familias y a sus hijos a acceder a un Sistema Ordinario que no esté preparado para acogerles.

Las personas con discapacidad, como titulares de derechos, deben ser tratados desde la misma posición de respeto que la población general. Las actitudes sobreprotectoras para tratar de justificar la segregación del alumnado con discapacidad nos alejan cada vez más de una sociedad inclusiva, ya que se pone el foco en las limitaciones de la persona y no en las barreras que pueden existir en el entorno. Además, estas actitudes dificultan su desarrollo, impidiendo el máximo rendimiento que las personas con discapacidad pueden alcanzar en un entorno con mayor y diversa estimulación.

Poner el foco en las personas con discapacidad apelando a su supuesto sufrimiento y situación de vulnerabilidad sólo conduce a situaciones de rechazo y estigmatización por parte del resto de la sociedad. Si caminamos hacia una educación inclusiva y por tanto a una sociedad inclusiva, las personas con discapacidad dejarán de ser consideradas ciudadanas de segunda que tengan que estar en espacios segregados.

En este camino hacia la inclusión social real, no podemos obviar la influencia de la etapa escolar en el desarrollo de las actitudes, por lo que apostar por la educación inclusiva es el primer paso para construir una sociedad en la que quepamos todas y todos.

Escrito por Mónica del Pilar Otaola Barranquero, Coral Manso Gómez, Agustín Huete García.

Bibliografía

Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Nueva York: Organización de las Naciones Unidas [ONU], 2006.

España. Congreso de los Diputados. Proposición de ley orgánica por la que se modifica la ley orgánica 2/2006, de 3 mayo, de educación. 2020.

Huete García, A. Sobre el falso debate de la educación especial, una reflexión sobre el camino hacia la inclusión educativa. DOWN ESPAÑA, 2018.

Huete García, A. ; Otalola Barranquero, M.; Manso Gómez, C. Inclusiva sí, especial también: ¿revolución o resistencia? El ciberdebate sobre el cierre de los Centros de Educación Especial en España. Siglo Cero, Salamanca, V 50, N4, 75-98, 2020.

Teletón Uruguay. Entrevista a Ignacio Calderón, Investigador en diversidad y procesos de exclusión e inclusión educativa. 2018.

Medina García, M. La educación inclusiva como mecanismo de garantía de la igualdad de oportunidades y no discriminación de las personas con discapacidad. Una propuesta de estrategias pedagógicas inclusivas. CERMI, 2017.